Hay máquinas que se ganan su reputación por sus prestaciones y otras que lo hacen después de muchos años de trabajo. La Virutex TM33W pertenece a las dos categorías.
Es una ingletadora que lleva años siendo habitual en talleres, obras y trabajos de instalación. Carpinteros, montadores y parquetistas la han convertido en una máquina de referencia por una razón bastante sencilla: ofrece un equilibrio muy difícil de mejorar entre capacidad de corte, resistencia, peso y precio.
No es perfecta, pero precisamente ahí está parte de su interés. Vamos a ver por qué sigue siendo una de las ingletadoras más reconocibles entre los profesionales.

Una máquina especialmente popular entre los profesionales
La TM33W tiene un perfil muy particular.
Por un lado tenemos una ingletadora con disco de gran diámetro y buena capacidad de corte. Por otro, una mesa superior que amplía considerablemente las posibilidades de la máquina.
Esta combinación hace que no sea únicamente interesante para carpintería.
Para un parquetista o instalador de pavimentos, por ejemplo, la mesa superior resulta especialmente práctica para realizar determinados cortes de piezas de pavimento, mientras que el cabezal permite trabajar con facilidad los ingletes de rodapiés y perfiles.
En obra, poder transportar una sola máquina que resuelve diferentes operaciones tiene mucho valor.
Y esa versatilidad es una de las razones por las que la TM33W se ha hecho tan habitual entre los instaladores.
El equilibrio que explica su éxito
Si tuviéramos que resumir la TM33W en una sola característica, no hablaríamos de potencia ni de capacidad de corte.
Hablaríamos de equilibrio.
La máquina ofrece:
No es la más ligera, ni tiene la mejor mesa superior del mercado. Pero cuando se juntan todas sus características, el resultado es una máquina muy difícil de sustituir.

Capacidad de corte: una de sus grandes virtudes
La TM33W actual utiliza un disco de 305 mm y ofrece una capacidad de corte considerable para una máquina que podemos transportar relativamente bien.
En posición de 0° × 0° alcanza 160 × 95 mm, mientras que con el suplemento puede llegar a 200 × 45 mm.
Para trabajos de carpintería, montaje y especialmente instalación de pavimentos y rodapiés, estas dimensiones ofrecen un margen de trabajo muy interesante.
Y aquí vuelve a aparecer una de las claves de la máquina: tiene capacidad suficiente para enfrentarse a trabajos profesionales sin convertirse en una máquina excesivamente grande y pesada.

La mesa superior: especialmente útil para pavimentos
La mesa superior merece una mención aparte.
No es una mesa enorme ni especialmente sofisticada, y su guía es probablemente el punto más débil de la TM33W. Es relativamente pequeña y su precisión podría ser mejor.
Pero eso no significa que no sea útil.
Para un instalador de pavimentos, la posibilidad de utilizar la máquina para realizar determinados cortes desde la mesa superior puede ser muy práctica.
Y si además tenemos en cuenta que la misma máquina permite realizar los ingletes necesarios para rodapiés, molduras y perfiles, tenemos una herramienta muy versátil para trabajar en una instalación.
Ese es precisamente uno de los motivos por los que la TM33W ha terminado siendo una máquina habitual entre parquetistas e instaladores.
Resistente, transportable y pensada para trabajar
Los 20 kg de peso pueden parecer muchos frente a algunas máquinas actuales, especialmente si estamos acostumbrados a herramientas compactas a batería.
Pero en una máquina profesional de esta capacidad son una cifra bastante razonable.
La TM33W necesita tener cierta estructura para soportar el trabajo que se espera de ella.
Y ahí está otro de sus puntos fuertes: es robusta sin llegar a convertirse en una máquina imposible de transportar.
Para un profesional que trabaja en diferentes obras, ese equilibrio importa mucho.

¿Y sus puntos débiles?
La TM33W no es perfecta y conviene conocer sus limitaciones antes de comprarla.
El principal punto mejorable es, en nuestra opinión, la guía de la mesa superior.
Es pequeña y no ofrece la precisión que podríamos esperar de una buena sierra de mesa. Si nuestro trabajo depende constantemente de cortes guiados con mucha precisión sobre la mesa superior, existen máquinas más adecuadas.
Pero hay que ponerlo en contexto.
La TM33W sigue siendo principalmente una excelente ingletadora con una mesa superior que amplía sus posibilidades, no una sierra de mesa que casualmente incorpora un cabezal de inglete.
Y para la mayoría de profesionales que la utilizan de esta manera, la limitación de la guía no resulta especialmente importante.
Una máquina que aguanta años
Otra de las razones de la buena reputación de la TM33W es su resistencia.
Es habitual encontrar unidades con muchos años de trabajo que siguen funcionando correctamente.
Como cualquier máquina profesional, tiene elementos sometidos a desgaste —correa, cable, amortiguador, etc.— y las versiones actuales incorporan además un sistema láser que puede necesitar mantenimiento.
Pero la mecánica general de la máquina tiene una reputación excelente.
Y hay algo que también cuenta mucho: Virutex continúa ofreciendo documentación técnica y recambios para el modelo.
Esto permite mantener una máquina durante muchos años en lugar de tener que sustituirla cuando aparece un problema.
300 o 305 mm: una cuestión para quien compre una usada
Durante años la TM33W utilizó discos de 300 mm, mientras que la versión actual emplea 305 mm.
Por eso todavía encontramos muchas unidades antiguas trabajando con el disco de 300 mm.
Es un detalle importante si estás buscando una TM33W de segunda mano, pero no hace falta convertirlo en el centro de esta ficha.
De hecho, merece mucho más la pena dedicar un artículo específico a cómo adaptar una TM33W antigua para utilizar discos de 305 mm, porque ahí sí podemos explicar el procedimiento con detalle.

¿Merece la pena comprar una Virutex TM33W?
Aquí es donde entra uno de los grandes argumentos de esta máquina: la relación entre calidad, prestaciones y precio.
No estamos ante una ingletadora básica que destaca únicamente por ser barata.
Tampoco ante una máquina especialmente sofisticada cuyo precio se dispara por incorporar funciones que quizá nunca utilicemos.
La TM33W ofrece algo mucho más interesante para un profesional:
una máquina robusta, con buena capacidad, versátil y preparada para muchos años de trabajo, a un precio razonable para lo que ofrece.
Por eso sigue teniendo sentido tanto para un profesional que necesita una máquina nueva como para quien busca una unidad usada en buen estado.
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Ficha técnica Virutex TM33W
Nuestra opinión
Después de muchos años trabajando con ella, creemos que la mejor forma de definir la Virutex TM33W es una máquina profesional muy equilibrada.
Su capacidad de corte es buena, su construcción aguanta mucho trabajo y sus 20 kg permiten transportarla sin que sea una máquina excesivamente incómoda.
Para carpinteros es una herramienta muy completa, pero para parquetistas e instaladores de pavimentos tiene además un atractivo especial: la mesa superior permite realizar cortes de pavimento y el cabezal resuelve fácilmente los ingletes de rodapiés, perfiles y molduras.
Su principal punto débil está en la guía de la mesa superior, que podría ser más grande y precisa.
Pero si entendemos la máquina por lo que realmente es —una ingletadora profesional con una mesa superior que amplía sus posibilidades—, esa limitación pierde bastante importancia.
Y probablemente ahí está la razón por la que sigue siendo tan utilizada después de tantos años:
no intenta ser la mejor máquina en una sola cosa; ofrece un conjunto muy difícil de mejorar por el precio que tiene.